Imprimir esta página

UN NUEVO DIÁCONO ENTRE NOSOTROS

Publicado Enero 29, 2021

Por Lourdes Arredondo
Imprimir | Enviar por Email

Edgar Alejandro Salgado Tapia, cmf

El sábado 23 de enero, en el templo de San Antonio María Claret, Ciudad de México, en punto de las 17:00 hrs, a pesar del dolor que sentimos por haber perdido tantas hermanas y hermanos por esta pandemia que azota nuestro mundo, nos reunimos en la casa de Dios y a través de las redes sociales, para celebrar con gozo la ordenación diaconal del misionero Edgar Alejandro Salgado Tapia, cmf. La ordenación fue presidida por Mons. Héctor Mario Pérez Villarreal, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de México, quien nos confesó que sería su primera ordenación diaconal y vaya que lo hizo muy alegre y de manera muy correcta, siguiendo todo el rito litúrgico.

El templo contó con poquita asistencia, la familia más cercana de Edgar, algunos claretianos y amigos muy cercanos, no por eso la Ceremonia se tornó sencilla o triste, comenzamos con una entrada en dónde un hermoso coro ayudó al recorrido de los P. René Pérez Díaz, cmf con las Escrituras en las manos, seguido de Edgar Alejandro, detrás estaban PP. José Juan Tapia Tapia, Marcos Enrique Garnica Fernández, el Superior Provincial Enrique Mascorro López, cmff y Mons. Héctor Mario Pérez Villarreal quienes se veían contentos acompañando este recorrido.

Con una reverencia al altar comenzó esta hermosa ceremonia, pedimos perdón a Dios por nuestros pecados, Mons. pidió a Dios para Edgar Alejandro ser infatigable en el don de sí mismo, constante en la oración y alegre y bondadoso en el ejercicio de su ministerio.

Se leyeron las escrituras, cantamos mi Salmo favorito: “El Señor es mi Pastor, nada me faltará”, el Evangelio estuvo muy atinado cuando se dijo “Cuándo lo hicieron con el más pequeño e insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron”.

Después de hacer el llamado de Edgar Alejandro para ser presentado por el Superior Provincial a Mons. Pérez Villarreal; el obispo en su homilía recordó a Edgar Alejandro el don del diaconado:

«El día de hoy que te acercas no solamente a recibir un nuevo servicio dentro de la Iglesia, no es nada más una tarea más, es el Espíritu del Señor […] Cuando fuiste bautizado, recibiste el Espíritu de Dios; cuando fuiste confirmado recibiste el Espíritu de Dios para cumplir con su misión en la tierra […]».

 

Monseñor Pérez Villarreal también resaltó los rasgos característicos del orden sagrado que ya mencionaba la liturgia de la Palabra, el don y la gracia que recibe Edgar y que también atañe a todo el Pueblo de Dios: 

«[…] Y hoy vuelves a recibir una vez más ese Espíritu, con un carácter muy singular, el Sacramento del Diaconado te confiere el Espíritu de Dios que te identifica con Cristo Siervo. Tienes la responsabilidad de vivir con plenitud porque nunca dejarás el diaconado, la experiencia de identificarte con Cristo Siervo […] Haz lo que espera el Señor de ti, ser un hombre justo, que actúes con rectitud, y que aprendas a amar con fidelidad […] Caminar con Dios; vivir toda la propia historia como Historia de Salvación […] Cristo en el centro, es Él quien camino contigo, con toda la Familia Claretiana, es Él quien construye la historia […] El camino no tiene que ver con acumular, ni éxitos, ni títulos, tiene que ver con el soltar, con el dejar que sea Dios el que haga en ti un instrumento fiel para servirlo[…] Tu vida la ha convertido en Sacramento de su amor».

Después Edgar Alejandro fue interrogado por Monseñor para expresar ante todos su voluntad de recibir su ordenación diaconal, hizo sus promesas y se postró en tierra con el rostro al suelo, en silencio Él le dijo todo: que lo conoce y lo ama.. Mientras nosotros oramos a los Santos pidiendo su intersesión por nuestro hermano.

Al final de la Eucaristía, P. Enrique Mascorro López, cmf, Superior Mayor de la Provincia de México, agradeció al obispo a y los hermanos y hermanas presentes. El recién ordenado diácono también agradeció a Dios, a la Familia Claretiana, a su madre y a su padre y a los pocos familiares y amistades que pudieron asistir debido a las circunstancias por la pandemia. También agradeció a quienes se conectaron a través de las redes para acompañarlo y orar por su entrega y seguimiento de Cristo en la Familia Claretiana y al servicio de la Iglesia.

Visto 573 veces